Vender tu gimnasio: cuánto vale y cómo se prepara

Cuánto vale tu gimnasio al venderlo: $740,000 preparado contra $400,360 tal como está, y el plan de doce meses que cierra esa brecha.

Por , fundador de Mr. Gimnasios · San Luis Potosí · · 21 min de lectura

Vender tu gimnasio: cuánto vale y cómo se prepara

Un gimnasio de barrio en México se vende por el valor de reventa de su equipo más el valor del punto, y casi nunca por más. Para el caso-modelo de la casa —320 m², 268 socios, cuota de $580, renta de $32,000, utilidad de $38,122.80 al mes antes del sueldo del dueño— el precio defendible preparado es $740,000. Si lo vendes tal como está hoy, con el contrato de renta a once meses, dos empleados fuera del IMSS, el equipo sin factura y tú dando clases en el piso, la oferta que vas a recibir es de $400,360: el 54% de lo que pides, y $179,640 por debajo de lo que vale el puro fierro. La diferencia entre esos dos números son $339,640 y se construye en doce meses de preparación que cuestan $203,000. Ganancia neta: $136,640, con retorno de 1.67 a uno. Esto son modelos e ideas, no asesoría legal ni fiscal: la operación la revisa un abogado y un contador.

En este blog ya hay un artículo sobre cómo valuar un traspaso antes de comprarlo. Ése está escrito desde la silla del comprador: cómo detectar que el padrón está inflado, qué papeles exigir, cuándo salir corriendo. Éste es la otra silla. Son cosas distintas y se pelean entre sí, que es exactamente el punto.

Busqué "traspaso de gimnasio" en Google desde México y la primera página son clasificados. Anuncios de gente vendiendo. Ni una guía. Nadie le explica al dueño cómo se prepara la venta de su negocio, y por eso casi todas las ventas de gimnasio en México se hacen mal, con prisa y barato.

Casi nadie vende bien, y la razón es una sola

El gimnasio se vende cuando el dueño ya no puede más. Esa frase explica el 90% de los traspasos que veo, y explica también por qué se venden por una fracción de lo que valían dieciocho meses antes.

Piensa en cómo llega la decisión. Primero es cansancio, y el cansancio no se ve en los números. Luego bajan los socios, porque el dueño cansado deja de hacer las cosas chicas que sostienen la base. Luego el dueño deja de invertir, porque "para qué, si lo voy a vender". Y cuando por fin decide vender, el negocio ya lleva ocho meses en caída y él tiene prisa porque la renta no espera.

Corrí ese escenario sobre el caso-modelo: ocho meses perdiendo 5% de socios cada mes. De 268 socios quedan 178, una caída de 90 socios, el 33.7% de la base. El ingreso total pasa de $169,440 a $112,922.07 al mes. Y la utilidad antes de tu sueldo pasa de $38,122.80 positivos a $14,299.90 negativos. Ahí ya no hay nada que valuar por flujo, porque el flujo es negativo.

Peor: el equipo también vale menos. Un comprador que camina por un gimnasio medio vacío no paga 40% del valor nuevo por las máquinas, paga 25% o 28%, porque sabe que tú tienes prisa y porque además va a tener que gastar en reactivar la base. A 28%, el parque de $1,450,000 de valor nuevo vale $406,000. Restando el pasivo laboral devengado y las anualidades ya cobradas, el neto son $330,646.68.

Contra los $740,000 del gimnasio preparado, esperar ocho meses te costó $409,353.32. Eso es lo que cuesta vender cansado. No es una metáfora: es el número.

La conclusión incómoda es que el mejor momento para vender tu gimnasio es cuando no quieres venderlo. Cuando la base crece, cuando el contrato de renta acaba de renovarse a tres años, cuando tú no estás en el piso. Si estás leyendo esto porque ya no aguantas, la respuesta correcta probablemente no sea vender mañana: es aguantar doce meses más haciendo las cosas de la tabla que viene abajo. Y mientras las haces, sigues cobrando tu utilidad de $38,122.80 al mes. En dieciséis meses, que es lo que tarda una venta bien hecha entre preparación y mercadeo, eso son $609,965 que también entran a tu bolsillo.

Qué estás vendiendo en realidad, y cuál de esas cosas tiene precio

Cuando un dueño dice "vendo mi gimnasio", en su cabeza vende cuatro cosas: los fierros, los socios, el lugar y el nombre. Sólo dos de las cuatro tienen precio de verdad.

Los activos. Es lo único que un comprador puede tocar, revender y llevarse. Tiene precio siempre, aunque el negocio esté muerto. Es tu piso.

El punto. Es la ubicación con su obra hecha, su instalación eléctrica, su uso de suelo, su licencia y su contrato de arrendamiento. Tiene precio porque le ahorra al comprador entre cuatro y ocho meses de obra y trámites, más la renta de esos meses en vacío. Pero ojo: el punto vale cero si el arrendador no firma. Ahora vuelvo a eso.

Los socios. No se venden por separado ni tienen un precio propio. Valen por la utilidad que producen, y esa utilidad ya está contada en el método de múltiplo. Si alguien te ofrece "tanto por socio", está haciendo mal la cuenta o te está probando.

La marca. En un gimnasio de barrio vale prácticamente cero, y esto duele decirlo. Tu nombre no viaja: la gente va porque queda cerca y porque conoce al entrenador. Si el comprador cambia el rótulo, no pierde nada; a veces gana. Si tu marca de verdad valiera algo, lo veríamos en que la gente maneje veinte minutos para ir a tu gimnasio, y eso no pasa.

Hay una quinta cosa que sí tiene precio, en negativo: tú. Si el gimnasio depende de que tú estés en el piso, lo que vendes tiene fecha de caducidad el día de la firma. Ése es el descuento más grande de todos y lo trato en su propia sección. Si nunca has trabajado en salir de la operación diaria, el artículo sobre cómo lograr que tu gimnasio funcione sin ti es literalmente el trabajo de preparación para vender, aunque no lo escribí para eso.

Los tres métodos de valuación, corridos sobre el mismo gimnasio

Los supuestos del caso-modelo para esta sección: ingreso por cuotas de $155,440 (268 socios a $580), más $14,000 de otros ingresos entre entrenamiento personal, inscripciones y mostrador, para un total de $169,440 al mes. Costo variable por socio de $45.40, que son $12,167.20. Costos fijos operativos de $119,150, que ya incluyen la nómina de cuatro empleados pero no tu sueldo. Queda una utilidad de $38,122.80 al mes antes del sueldo del dueño, $457,473.60 al año. Ese desglose sale del mismo modelo que uso en el artículo sobre cuánto gana de verdad un gimnasio al mes.

Aquí viene la primera cosa que ningún dueño quiere oír. Esos $38,122.80 no son la utilidad que compra el comprador: son la utilidad que produces tú trabajando. Un comprador que no piensa pararse en el piso tiene que meter un gerente. Con $18,000 de sueldo más 30% de cargas sociales son $23,400 al mes, así que la utilidad que a él le queda es $14,722.80 al mes, $176,673.60 al año. Toda la valuación se corre sobre ese número, no sobre el tuyo.

MétodoCómo se corre sobre el caso-modeloResultadoCuánto pesa para un comprador serio
Múltiplo de utilidadUtilidad para el comprador ($14,722.80 al mes) por 12 a 24 meses. El múltiplo bajo es para un negocio que depende del dueño; el alto, para uno que ya opera solo$176,674 a $353,347Es el ancla de la negociación. Con esto abre el comprador
Valor de activosEquipo a reventa $580,000 (40% de $1,450,000 de valor nuevo, cinco años de uso con bitácora) + mobiliario, recepción y lockers $45,000 + inventario $12,000 = $637,000, menos pasivo laboral devengado $24,313.32 y 22 anualidades ya cobradas $51,040$561,646.68Es el piso. Nadie vende debajo de esto salvo con urgencia
Flujo descontado$176,673.60 anuales creciendo 3% al año, cinco años, sin valor terminal, descontados al 30% por riesgo de negocio dependiente del dueño$450,042Casi nadie lo corre. Es tu mejor argumento contra el múltiplo de 12 meses

Mira la brecha. El comprador abre en $176,674 y tú crees que vale $914,947, que son veinticuatro meses de tu propia utilidad. Son 5.2 veces de diferencia. Y los dos tienen parte de razón, porque están midiendo cosas distintas.

El flujo descontado es la herramienta que casi nadie usa y que a ti te conviene. La tasa de descuento es la perilla: al 20% el mismo flujo vale $555,081; al 25%, $498,002; al 30%, $450,042; al 40%, $374,572. Cuando un comprador te ofrece doce meses de utilidad, te está descontando implícitamente a una tasa cercana al 100% anual, que es lo que se le pide a un negocio que se puede morir. Tu trabajo de preparación es justamente bajarle la tasa: contrato de renta largo, papeles limpios, gerente probado. Cada una de esas cosas baja el riesgo percibido y sube el múltiplo que acepta pagar.

El precio que yo defiendo para este gimnasio, preparado, es la suma del piso más el punto: activos limpios sin la mochila de las anualidades ($612,686.68) más cuatro meses de renta por el valor del punto ($128,000), igual a $740,686.68. Lo redondeo a $740,000 y ése es el número con el que trabajo el resto del artículo. Los cuatro meses de renta como valor del punto son criterio mío: es lo que le costaría al comprador montar algo equivalente desde cero, contando obra, trámites y renta en vacío.

Lo que el comprador te descuenta y tú no ves venir

Los porcentajes de esta tabla son mi criterio, no una tarifa de mercado. Los calibré con lo que he visto negociar. Lo que no es criterio es la lógica: cada renglón es un riesgo que el comprador se lleva a su casa el día de la firma, y por el que va a pagar menos.

Problema que trae el gimnasioPor qué le importa al compradorDescuentoSobre $740,000
Contrato de renta con once meses de vigencia y sin cláusula de cesiónCompra un negocio que puede quedarse sin local en un año, y el arrendador ya sabe que tiene la sartén por el mango12%$88,800
Cuatro de diez máquinas sin factura a nombre del vendedorNo puede acreditar propiedad ni deducir la inversión, y si el equipo estaba en arrendamiento, hereda el pago5%$37,000
Dos de cuatro empleados sin alta en el IMSSPasivo contingente por antigüedad no reconocida, más el riesgo de una inspección que llega después de la firma4%$29,600
El dueño da seis clases por semana y cierra las ventas él mismoEl flujo que está comprando desaparece el día que tú te vas, y tiene que pagar un gerente que no está en tus números9%$66,600
Cuatro meses de estados de cuenta en vez de doceNo puede comprobar el ingreso ni ver la estacionalidad. Todo lo que no se comprueba, se descuenta6%$44,400
Demanda laboral abierta de un ex entrenadorResponsabilidad solidaria por seis meses después de la sustitución patronal3%$22,200
Subtotal porcentual39%$288,600
Veintidós anualidades ya cobradas, con cuatro meses de servicio pendienteCuatro meses por 22 socios por $580 de servicio que va a dar sin cobrar un peso. Esto no se descuenta en porcentaje: se resta peso por peso$51,040
Total de descuentos$339,640
Oferta que recibesEl 54.1% de lo que pides$400,360

Ahora la parte que duele. La reventa del equipo, ella sola, vale $580,000. La oferta que acabas de recibir es de $400,360. Estás vendiendo tu gimnasio $179,640 por debajo de lo que valen los fierros, y el comprador tiene argumentos para hacerlo: los problemas son suyos desde la firma, y desmontar, mover e instalar equipo cuesta dinero. Por eso el artículo de la otra silla dice que casi todos los traspasos terminan vendiéndose por el valor del equipo. Ahora ya sabes por qué, y ya sabes que es evitable.

El contrato de renta es el renglón más grande, y es el más fácil de arreglar

Le dedico un párrafo aparte porque es el que más pesa y el que más gente descubre tarde. El artículo 2480 del Código Civil Federal es de una sola línea y define tu negociación entera: "el arrendatario no puede subarrendar la cosa arrendada en todo, ni en parte, ni ceder sus derechos sin consentimiento del arrendador; si lo hiciere, responderá solidariamente con el subarrendatario, de los daños y perjuicios". Traducido a tu caso: sin la firma del arrendador, no hay traspaso, hay una venta de fierros usados.

Y el mismo Código define, en su artículo 2029, qué es lo que estás transmitiendo: "habrá cesión de derechos cuando el acreedor transfiere a otro los que tenga contra su deudor". El valor del punto que estás cobrando es, jurídicamente, una cesión de derechos sobre el arrendamiento. Si el arrendador no consiente, ese renglón de $128,000 se borra de tu precio.

Los códigos civiles de cada estado tienen su propia numeración y su propia redacción; el federal marca el criterio, pero el que aplica a tu contrato es el de tu entidad. Eso lo revisa tu abogado. Y todo lo que hay que negociar antes de llegar aquí está en el artículo sobre cómo se negocia y se renueva el contrato de renta de un gimnasio.

El personal: la responsabilidad solidaria de seis meses

Un comprador con abogado sabe esto de memoria y tú deberías. El artículo 41 de la Ley Federal del Trabajo establece que "la substitución de patrón no afectará las relaciones de trabajo de la empresa o establecimiento" y que "el patrón substituido será solidariamente responsable con el nuevo por las obligaciones derivadas de las relaciones de trabajo y de la Ley, nacidas antes de la fecha de la substitución, hasta por el término de seis meses". Ese plazo corre desde que se avisa a los trabajadores, y desde 2021 la ley agrega que "para que surta efectos la sustitución patronal deberán transmitirse los bienes objeto de la empresa o establecimiento al patrón sustituto".

Del lado del seguro social es igual. El artículo 290 de la Ley del Seguro Social considera que hay sustitución patronal cuando "exista entre el patrón sustituido y el patrón sustituto transmisión, por cualquier título, de los bienes esenciales afectos a la explotación, con ánimo de continuarla", y precisa que "el propósito de continuar la explotación se presumirá en todos los casos". La responsabilidad solidaria también es de seis meses, contados desde que se avisa al Instituto por escrito.

Dos consecuencias prácticas. La primera: tú no te libras de nada el día de la firma; tienes seis meses de cola. La segunda, y ésta es la buena: la antigüedad de tus empleados no se liquida, se transmite. No tienes que pagar finiquitos para vender, siempre que la relación laboral continúe. Si tienes gente fuera de nómina, el artículo sobre el alta patronal y la prima de riesgo en el IMSS tiene los números de lo que cuesta regularizar.

El pasivo laboral devengado del caso-modelo lo calculé así, con la nómina de $36,500 entre cuatro empleados: salario diario promedio de $300.16; aguinaldo anual de quince días, $4,502.47, devengado nueve doceavos al mes de la venta, $3,376.85; prima vacacional de 16 días al 25%, $1,200.66 anuales, devengados $900.49; seis días de vacaciones no gozadas, $1,800.99. Son $6,078.33 por empleado y $24,313.32 por los cuatro. Ese número se resta del precio o se retiene en garantía.

Los doce meses que valen $339,640

Aquí está el plan. Los costos son estimaciones de mercado y los efectos son mi criterio: cada trimestre borra descuentos concretos de la tabla anterior.

TrimestreQué hacesCostoDescuento que elimina
Meses 1 a 3Cuenta bancaria exclusiva del negocio. Separar el ingreso recurrente del que no se repite, mes por mes. Doce meses de estados de cuenta cerrados y conciliados por un contador. Padrón exportable del sistema, con altas y bajas mes a mes$18,000$44,400
Meses 4 a 6Renovar el arrendamiento a 36 meses con cláusula expresa de cesión de derechos, y con el consentimiento del arrendador ya por escrito. Aunque tengas que aceptar un incremento: un contrato largo y cedible vale más que la renta que te ahorras$12,000$88,800
Meses 7 a 9Alta en el IMSS de los dos informales, con contratos por escrito. Regularizar o reponer las facturas del equipo. Convenio que cierra la demanda laboral abierta. Opiniones de cumplimiento del SAT y del IMSS en positivo$95,000$88,800
Meses 10 a 12Gerente en el piso noventa días, con tú visitando dos veces por semana y nada más. Dejar de vender anualidades y dejar correr las vigentes. Armar la carpeta del comprador completa$78,000$117,640
Total del año$203,000$339,640

La ganancia neta son $136,640, un retorno de 1.67 pesos por cada peso invertido. No es espectacular, y prefiero decirlo así que inflarlo: los doce meses de preparación no te hacen rico. Lo que hacen es dos cosas que valen más que el número. Una, que la venta se cierre: un gimnasio con papeles sucios no es que se venda barato, es que muchas veces no se vende y el dueño termina rematando equipo por Marketplace. Dos, que la mayoría de ese gasto es dinero que de todos modos debías estar gastando. Dar de alta a dos empleados en el IMSS no es un gasto de venta: es cumplir la ley. Meter un gerente no es un gasto de venta: es dejar de trabajar catorce horas.

Dos notas sobre el trimestre cuatro. La primera: los $78,000 son noventa días de gerente con cargas ($70,200) más $7,800 de abogado y armado de carpeta. Si tú dejas de cobrarte tu sueldo durante esos tres meses porque ya no estás en el piso, el costo neto para el negocio es mucho menor. La segunda: dejar de vender anualidades es el consejo que más resistencia me genera, porque las anualidades se sienten como dinero fácil. Sobre el trueque completo entre la anualidad y la mensualidad está el artículo sobre qué conviene más, membresía anual o mensual. Para vender, la respuesta es clara: cada anualidad que cobras en el año previo a la venta es servicio que entregas y precio que restas.

La carpeta: qué pide un comprador serio y en qué orden

El orden importa. A un comprador que apenas conoces no le entregas el padrón de socios completo el primer día: le estás dando tu lista de clientes con teléfonos. Yo lo hago en tres capas, y la segunda y la tercera van después de firmar un convenio de confidencialidad.

CapaDocumentoQué demuestraCuándo se entrega
1Resumen de una hoja: metros, años operando, socios que pagaron el mes pasado, cuota promedio, ingreso y utilidad, renta y vigencia del contratoQue el negocio existe y en qué escalaPrimer contacto, sin confidencialidad
1Fotos del local y lista del equipo con marca, modelo y añoQué se lleva en fierrosPrimer contacto
2Estados de cuenta bancarios de doce mesesEl ingreso que de verdad entróDespués de confidencialidad firmada
2Estado de resultados de doce meses, con lo recurrente separado de lo que no se repiteLa utilidad real y su estacionalidadDespués de confidencialidad
2Contrato de arrendamiento vigente, recibos de seis meses y carta del arrendador aceptando la cesiónQue el punto es transmisibleDespués de confidencialidad
2Licencia de funcionamiento, uso de suelo, visto bueno de protección civilQue el local puede operar como gimnasioDespués de confidencialidad
3Padrón de socios exportado del sistema, con altas y bajas mes a mes y reporte de accesos del trimestreCuántos socios hay de verdad y cuántos entranCon carta de intención firmada
3Nómina, contratos, CFDI de nómina y antigüedad de cada empleadoEl pasivo laboral que se transmiteCon carta de intención
3Opinión de cumplimiento del SAT y del IMSS, ambas en positivoQue no hay adeudos escondidosCon carta de intención
3Facturas del equipo y bitácora de mantenimientoPropiedad y estado real de las máquinasCon carta de intención
3Lista de membresías anuales y semestrales vigentes, con meses pendientesEl servicio ya cobrado que el comprador va a dar gratisCon carta de intención
3Recibos de CFE de doce meses y de aguaEl gasto energético real, que en un gimnasio no es menorCon carta de intención

Una regla que me ha servido: todo lo que entregues tiene que poder comprobarse contra un tercero. Un reporte impreso desde tu computadora no vale nada; un estado de cuenta del banco sí. Si un comprador te pide algo que no puedes comprobar con un documento de afuera, la respuesta honesta es "no lo tengo", no un estimado. El estimado te va a costar más caro que la verdad.

Cómo se estructura el pago para que no te quedes colgado

Nadie paga un gimnasio de contado, y tú tampoco deberías querer que lo hagan: un comprador que paga todo de golpe va a exigir un descuento que vale más que el riesgo de cobrar en partes. El problema del pago diferido es otro: que las partes diferidas dependan de cosas que tú ya no controlas.

Mi estructura, sobre los $740,000:

MomentoContra qué se pagaPorcentajeMonto
A la firmaEntrega de llaves, cesión del contrato firmada por el arrendador, inventario de equipo firmado45%$333,000
A 90 díasPadrón verificado por el comprador contra accesos y cobros del primer trimestre25%$185,000
A 180 díasPermanencia de al menos el 85% del padrón entregado20%$148,000
A 180 días, en garantíaRetención por pasivo laboral y fiscal, liberada al cerrar los seis meses de responsabilidad solidaria10%$74,000
Total100%$740,000

La retención de $74,000 cubre 3.0 veces el pasivo laboral devengado de $24,313.32, y eso es a propósito: el margen sobra para cualquier sorpresa fiscal chica. El plazo de seis meses no lo escogí al azar; es exactamente el de la responsabilidad solidaria del artículo 41 de la Ley Federal del Trabajo y del 290 de la Ley del Seguro Social.

Cuatro cláusulas que yo no firmaría sin pelearlas. Una, cualquier pago condicionado a la utilidad futura del gimnasio: tú ya no lo operas y el comprador puede hacer que la utilidad desaparezca. La permanencia del padrón sí es verificable; la utilidad no. Dos, una cláusula de no competencia sin límite de tiempo o de radio; tres años y cinco kilómetros es razonable, "para siempre en el país" no. Tres, pagarés sin garantía real cuando el diferido pasa del 40%; si el comprador no tiene con qué garantizar, el diferido baja. Cuatro, la entrega de llaves antes del primer pago. Nunca.

Lo fiscal: el IVA y el ISR que casi nadie mete en la cuenta

Advertencia repetida, porque aquí es donde más importa: esto son modelos e ideas, no asesoría fiscal. Los números de abajo son ilustrativos y tu contador los va a corregir.

Primero, qué es lo que estás haciendo a ojos de la ley. El artículo 14 del Código Fiscal de la Federación define la enajenación de bienes como "toda transmisión de propiedad, aun en la que el enajenante se reserve el dominio del bien enajenado". Vender tu equipo es enajenar, con todo lo que eso arrastra. No existe en la ley mexicana una figura llamada "traspaso" que te exente de nada: lo que hay es una venta de activos más una cesión de derechos.

El IVA que casi nadie espera. La Ley del Impuesto al Valor Agregado exenta en su artículo 9, fracción IV, los "bienes muebles usados", pero con una excepción de cinco palabras que te aplica de lleno: "a excepción de los enajenados por empresas". Tu gimnasio es una empresa. Vender tus máquinas usadas causa IVA al 16% que marca el artículo 1. Sobre los $580,000 de equipo son $92,800, así que el comprador desembolsa $672,800 por los fierros y tú enteras los $92,800. Si el comprador no lo tenía presupuestado, esa conversación en la mesa de firma es fea. Mejor tenerla antes.

El ISR sobre la venta del equipo. Aquí hay una sorpresa agradable. La Ley del Impuesto sobre la Renta permite deducir el equipo de gimnasio al 10% anual, según el artículo 35, fracción XIV, que fija ese porcentaje para "otras actividades no especificadas". Y el artículo 31 dice que "cuando el contribuyente enajene los bienes o cuando éstos dejen de ser útiles para obtener los ingresos, deducirá, en el ejercicio en que esto ocurra, la parte aún no deducida". Corramos la cuenta: si el monto original de la inversión fue $1,450,000 y llevas cinco años deduciendo $145,000 anuales, has deducido $725,000 y te quedan $725,000 por deducir. Vendes en $580,000. La diferencia es una pérdida fiscal de $145,000 que se deduce en el ejercicio de la venta. No es dinero en la bolsa, pero baja tu ISR del año.

Ojo con esto: no metí el factor de actualización por inflación que la propia ley manda aplicar. Con actualización la parte pendiente sube y la pérdida crece. El cálculo fino es de tu contador, no mío.

El valor del punto. Los $128,000 que cobras por la cesión de derechos del arrendamiento son el renglón más resbaloso de la operación, y es donde más he visto improvisar. No encontré una regla específica y clara para el traspaso de un local en la Ley del IVA; la cesión de derechos podría caer en el artículo 14, fracción VI, que grava "toda otra obligación de dar, de no hacer o de permitir", lo que daría $20,480 de IVA. Del lado del ISR, si se acumula completo como ingreso, a la tasa de 30% de persona moral serían $38,400. Digo "podría" a propósito: éste es exactamente el renglón que hay que preguntarle a un contador antes de firmar, no después.

Y una decisión que cambia todo el tratamiento: si vendes como persona física, como persona moral, o si lo que vendes son las acciones de la sociedad en vez de los activos. Son tres operaciones fiscalmente distintas con resultados muy distintos. Qué régimen tienes hoy y qué implica está en el artículo sobre RESICO o persona moral para tu gimnasio, y esa elección hay que hacerla al principio de los doce meses de preparación, no al final.

Qué no pude verificar

Busqué múltiplos de venta publicados por portales mexicanos de compraventa de negocios y no encontré ninguno con metodología abierta ni muestra declarada. Lo que hay son clasificados con precios pedidos, que no son precios de cierre. Por eso el rango de 12 a 24 meses de utilidad que uso es criterio mío, consistente con el que ya publiqué en el artículo del lado del comprador, y no una medición de mercado.

El 40% de valor de reventa del equipo a cinco años, el 28% para un gimnasio en caída, los cuatro meses de renta como valor del punto y los seis porcentajes de descuento de la segunda tabla son todos criterio mío. Los declaro para que los cambies si tu realidad es otra. Lo mismo con la tasa de descuento del 30% en el flujo descontado: es una elección, y la tabla de sensibilidad está ahí para que veas cuánto cambia el resultado si eliges otra.

Lo que sí está verificado, abriendo el texto vigente en el sitio de la Cámara de Diputados, es la parte legal: el artículo 2480 y el 2029 del Código Civil Federal; el artículo 41 de la Ley Federal del Trabajo; el artículo 290 de la Ley del Seguro Social; los artículos 31 y 35 fracción XIV de la Ley del Impuesto sobre la Renta; los artículos 1 y 9 fracción IV de la Ley del Impuesto al Valor Agregado; y el artículo 14 del Código Fiscal de la Federación.

No pude confirmar el tratamiento de IVA e ISR del valor del punto con una fuente que lo resuelva de forma inequívoca para el traspaso de un local comercial, y lo dejé escrito como lo que es: una duda que tienes que resolver con tu contador antes de poner el número en el contrato. Tampoco revisé los códigos civiles estatales, que son los que en la práctica rigen tu arrendamiento.

Por último, el caso-modelo es un modelo. Ninguna de sus cifras es la medición de un gimnasio real. Sirve para que corras las mismas cuentas con tus números, que es lo único que importa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vale mi gimnasio si lo quiero vender?
Entre el valor de reventa de tu equipo y esa cifra más el valor del punto. Para un gimnasio de 268 socios, cuota de $580 y utilidad de $38,122.80 al mes antes de tu sueldo, el precio defendible preparado es $740,000: activos limpios por $612,686.68 más cuatro meses de renta ($128,000) por el punto. Un comprador abre la negociación mucho más abajo, en 12 a 24 meses de la utilidad que a él le queda después de pagar un gerente: entre $176,674 y $353,347. Sin preparación, la oferta real ronda los $400,360.
¿Qué papeles me va a pedir el que compra mi gimnasio?
Doce meses de estados de cuenta bancarios, estado de resultados con lo recurrente separado de lo que no se repite, contrato de arrendamiento con carta del arrendador aceptando la cesión, licencia de funcionamiento y uso de suelo, padrón exportado del sistema con altas y bajas mes a mes, reporte de accesos, nómina y CFDI, opiniones de cumplimiento del SAT y del IMSS en positivo, facturas del equipo y lista de anualidades vigentes. Entrégalos en tres capas: el resumen de una hoja sin confidencialidad, los financieros con convenio firmado y el padrón sólo con carta de intención.
¿Puedo traspasar mi gimnasio sin permiso del dueño del local?
No, y ése es el error que más caro cuesta. El artículo 2480 del Código Civil Federal dice que el arrendatario no puede ceder sus derechos sin consentimiento del arrendador, y que si lo hace responde solidariamente por los daños y perjuicios. Sin esa firma, lo que vendes no es un traspaso: es equipo usado. En mi caso-modelo, un contrato de once meses y sin cláusula de cesión le quita 12% al precio, $88,800 sobre $740,000. Renovarlo a 36 meses con cesión expresa cuesta unos $12,000.
¿Tengo que liquidar a mis empleados si vendo el gimnasio?
No, siempre que la relación laboral continúe con el comprador. El artículo 41 de la Ley Federal del Trabajo dice que la sustitución de patrón no afecta las relaciones de trabajo y que la antigüedad se transmite. Lo que sí queda es tu responsabilidad solidaria con el nuevo patrón por seis meses, contados desde que se avisa a los trabajadores; el artículo 290 de la Ley del Seguro Social fija el mismo plazo ante el IMSS. El pasivo devengado sí se descuenta o se retiene: en el caso-modelo son $24,313.32 por cuatro empleados.
¿Se paga IVA al vender el equipo de un gimnasio?
Sí. La Ley del IVA exenta los bienes muebles usados en su artículo 9, fracción IV, pero con la excepción de los enajenados por empresas, y un gimnasio lo es. Sobre $580,000 de equipo el IVA al 16% son $92,800, así que el comprador desembolsa $672,800 y tú lo enteras. Por el lado del ISR hay compensación: si el monto original de la inversión fue $1,450,000 y deduces 10% anual, a los cinco años quedan $725,000 sin deducir, y el artículo 31 de la Ley del ISR permite deducir esa parte en el ejercicio de la venta.